lunes, 20 de junio de 2011

¿De verdad un hombre con cochazo atrae a las mujeres?

Un estudio revela que un gasto ostentoso puede garantizar una noche de sexo pero no una relación duradera ni un matrimonio
¿De verdad un hombre con cochazo atrae a las mujeres?
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Un artículo de lujo, como un Porsche, puede ser un reclamo sexual
Puede que las conclusiones de este estudio incluso alegren a los más promiscuos, pero ahorrarán un serie de gastos inútiles a aquellos que busquen una relación seria y para siempre. Con un nombre que ya de por sí supone todo un hallazgo, la investigación «Pavos reales, Porsches y Thorstein Vebles: el consumo ostentoso como un sistema de señalización sexual», llevada a cabo por expertos de distintas universidades estadounidenses, analizó a cerca de 1.000 individuos para saber si un gasto considerable en artículos de lujo por parte de un hombre aumenta el deseo en las mujeres. Efectivamente, mostrar un cochazo en la primera cita puede favorecer un encuentro sexual, pero no garantiza que la relación vaya más allá y adquiera un carácter estable. Esta curiosa investigación aparece publicada en la revista Journal of Personality and Social Psychology.
«La investigación sugiere que los productos ostentosos, como un Porsche, pueden cumplir la misma función para algunos hombres que las plumas grandes y brillantes de los pavos reales», explica Jill Sundie, profesor de la Universidad de Texas San Antonio (UTSA) y autor principal del estudio. Así como los pavos reales hacen alarde de sus colas ante sus potenciales parejas, los hombres presumen de bienes llamativos para aumentar su encanto potencial. Los autores del artículo destacan que no todos los varones están a favor de esta estrategia, sino solo aquellos que desean mantener relaciones sexuales con mujeres y olvidarlas por la mañana.
«Los estudios muestran que algunos hombres son como pavos reales. Son los que conducen coches deportivos de color brillante», señala Vladas Griskevicius, coautor del informe y profesor en la Universidad de Minnesota. Según los investigadores, las mujeres que participaron en el estudio encontraron a los hombres que optaron por comprar un produjo de lujo -como un Porsche- más deseables que a los que eligieron un vehículo más normalito -como un Honda Civic-. Sin embargo, aunque ellas preferían tener una cita con los del cochazo, estos no fueron los preferidos como pareja para el matrimonio. Las mujeres entendieron que esas exhibiciones no son más que un truco para llevarlas a la cama.
El mensaje equivocado
«Cuando las mujeres consideran iniciar una relación de larga duración, poseer un coche deportivo no supone una ventaja frente a un turismo más económico», dice otro de los investigadores, Daniel Beal, de la Universidad de Rice. «Ellos pueden creer que poseer algo llamativo les hace más atractivos pero, en realidad, pueden estar enviando a las mujeres el mensaje equivocado».
Aunque a menudo se asocia con la cultura occidental, las formas extremas de exhibiciones ostentosas se han encontrado en las culturas de todo el mundo y a lo largo de la historia. Si bien el consumo conspicuo por parte de los hombres puede interpretarse como una señal de apareamiento a corto plazo, los investigadores descubrieron que las mujeres no se comportan de la misma manera y no hacen gastos visibles para atraer a los hombres.
«Obviamente, las mujeres también gastan mucho dinero en cosas caras, -apunta Sundie- pero la anticipación de un romance no dispara el gasto excesivo como sí ocurre con algunos hombres». Para aquellos que se lo hayan preguntado, Thorstein Veblen es un sociólogo y economista estadounidense que definió el término de consumo ostensible.

lunes, 6 de junio de 2011

Cómo protegerse de bacterias y virus alimentarios

Limpiar, separar, cocer y refrigerar son las cuatro acciones primordiales que se deben tener en cuenta para prevenir la mayoría de las infecciones alimentarias
En la Unión Europea, como en el resto del mundo, se hace hincapié en aspectos claves de la alimentación, como un consumo responsable y la garantía de que los alimentos son seguros. Es fundamental que las autoridades sanitarias de cada país apliquen medidas para evitar que estos se contaminen y que los consumidores, en su hogar, adopten unas prácticas adecuadas de manipulación y de conservación. Los pasos básicos son limpiar, separar, cocer y refrigerar. Aprenderlo ayuda a evitar cualquier contaminación causada por virus y bacterias, los principales microorganismos que atacan a los alimentos y, en consecuencia, a la salud de las personas.
La relación entre ciertas prácticas incorrectas de manipulación y la aparición de toxiinfecciones alimentarias está más que demostrada. Para prevenirlas, es importante conocer cuáles son los posibles riesgos, qué los provocan y qué medidas son eficaces para acabar con ellos. Los microorganismos patógenos pueden contaminar cualquiera de los alimentos que se consumen. Para evitarlo, es necesario tener en cuenta cuatro normas básicas: limpiar, separar, cocer y refrigerar. Llevar a cabo estas cuatro acciones de forma correcta supone prevenir la mayoría de las infecciones alimentarias causadas tanto en el domicilio como en la restauración colectiva.
Limpiar. Antes de preparar los alimentos, deben limpiarse. Además, hay que lavar todos los utensilios que se vayan a utilizar, antes y después de cada uso. El objetivo es evitar la contaminación de los utensilios hacia el alimento.
Separar los alimentos crudos de los cocinados. Es de vital importancia para evitar el traslado de los patógenos residentes en los alimentos crudos a los listos para consumir. Se pueden utilizar recipientes distintos para guardar unos y otros y, antes de manipularlos, lavarse las manos.
Cocer. Es la regla principal y que asegura una mayor inocuidad. Llevar el interior del alimento a una temperatura segura, de unos 60ºC, garantiza la desaparición de la mayoría de los patógenos. Hay que vigilar los alimentos poco cocinados, ya que una incorrecta manipulación puede desencadenar una intoxicación.
Refrigerar. La mayoría de los patógenos dejan de multiplicarse en ambientes fríos, pero esto no quiere decir que desaparezcan, sino que se evita una multiplicación peligrosa.
Hepatitis A, anisakis y rotavirus
Debe tenerse en cuenta que la gravedad de ingerir un alimento contaminado depende también del tipo de bacteria o virus implicado. La hepatitis es una inflamación del hígado. De los diferentes tipos, la A es una de las variantes más contagiosas, causada por contaminación alimentaria. El nombre de la intoxicación se asocia al del virus. No sólo se adquiere mediante el consumo de alimentos contaminados, sino que también puede propagarse por el contacto oral-fecal o a través del consumo de agua infectada con heces portadoras del virus. En la mayoría de los casos, este virus se halla en moluscos bivalvos como las almejas, ostras o mejillones. Prevenir esta contaminación pasa por evitar consumir los alimentos crudos, poco hechos o al vapor. En estos dos últimos casos debe garantizarse que han recibido un tratamiento suficiente.
Anisakis es un parásito que infecta a grandes peces. A través de sus heces, se liberan huevos del parásito en el mar, que más tarde ingerirán otros peces más pequeños. Una mala manipulación de los alimentos con larvas de anisakis provoca su contaminación y, en consecuencia, pone en riesgo la salud del consumidor. En la mayoría de los casos, se halla en el pescado crudo. Por tanto, es obligatorio extremar la precaución en los alimentos poco cocinados o crudos. Preparaciones como el sushi, los boquerones o el ceviche tienen que someterse, antes de ingerir, a un proceso de congelación inferior a -20ºC durante un periodo de 24 horas.


Los rotavirus son otro de los virus que infectan a humanos a través de los alimentos. Se transmiten por vía oral o fecal y por el contacto directo de persona a persona a través de manos contaminadas. Los manipuladores de alimentos son los responsables de infecciones provocadas por este virus, sobre todo en elaboraciones de platos como ensaladas o frutas que no pasan por un cocinado posterior. Además, es muy estable en el medio ambiente y se halla en infinidad de alimentos. La manera más eficaz de prevenirlo es llevar a cabo una estricta higiene en todo el procesado y un lavado correcto de las manos antes y después de la manipulación.
Campylobacter, E. coli y Clostridium
Campylobacter es uno de los microorganismos que más intoxicaciones alimentarias provoca, sobre todo, a través de los alimentos crudos. Puede hallarse en elevadas concentraciones, en especial en las aves crudas, que son las más afectadas por este patógeno. Para evitar que la contaminación se propague en los alimentos cocinados, debe mantenerse una estricta limpieza. E. coli es una bacteria de procedencia fecal, por tanto, su presencia en los alimentos indica que ha habido contacto con materia de esta naturaleza. Esta bacteria no sobrevive en medios no entéricos, por lo que encontrar restos indica que la contaminación es reciente. En muchas ocasiones, se utiliza como microorganismo índice para la detección de contaminaciones recientes. Además, su detección es simple y se realiza mediante controles rutinarios en cualquier laboratorio.
El consumo de carne de bovino poco cocinada o cruda, como las hamburguesas poco hechas, supone la manera más común de infección. También se localiza en alimentos como la carne de pavo, la leche, el yogur, los vegetales crudos o el agua. Para evitar su presencia, los alimentos deben cocinarse bien, a temperaturas mínimas en el interior de 65ºC. No se deben consumir crudos o poco hechos. Hay que mantener especial cuidado para no favorecer la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocinados y mantenerlos a temperaturas inferiores a 5ºC.
Clostridium Perfingens es uno de los patógenos más omnipresentes: se encuentran en el suelo, el agua y en el contenido intestinal de mamíferos y aves. La gran mayoría de toxiinfecciones alimentarias están provocadas por el consumo de carnes crudas o sometidas a un incorrecto tratamiento térmico. Estos patógenos tienen capacidad para sobrevivir a la cocción y multiplicarse en las comidas que se guardan durante varios días. Evitarlo pasa por la cocción adecuada de carnes. En los estofados o guisos que se preparan con antelación es importante combatir la temperatura de forma rápida y mantener la carne en refrigeración, sobre todo en los guisos cuya carne está rellena y hay una mayor probabilidad de infección.

domingo, 5 de junio de 2011

La vida secreta de los gatos: ¿adónde van cuando salen de casa?

Los gatos domésticos se pasean por un territorio de dos hectáreas cerca de su casa
U. Illinois
El territorio de un gato asilvestrado (en rojo) y el de un gato doméstico (en amarillo)
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¿Qué hace nuestro gato cuando sale de casa y no aparece en todo el día? ¿Adónde va cuando lo perdemos de vista? Investigadores de la Universidad de Illinois (EE.UU.) han seguido los pasos de 42 gatos adultos, algunos de ellos domésticos y otros callejeros, durante dos años para conocer cada uno de sus movimientos. Su vida cotidiana puede ser sorprendente. Las mascotas no se van muy lejos, se pasean por un territorio de unas dos hectáreas cerca de casa, pero los asilvestrados pueden tener un impresionante reino de más de 500. Los animales seguidos en el estudio cruzaron calles y aparcamientos, merodearon por jardines y bosques e incluso atravesaron un campo de béisbol en pleno partido.
La vida secreta de los gatos: ¿adónde van cuando salen de casa?
U. Illinois
Uno de los gatos del estudio, con su collar de seguimiento
Los investigadores equiparon a los gatos con collares que escondían un sofisticado equipo de radio para poder realizar el seguimiento a través de las calles de Champaign y Urbana, ciudades vecinas en el centro de Illinois, en un territorio de 2.544 hectáreas. De los transmisores de radio utilizados en el estudio, 23 tenían sensores de vibración que permitían conocer cada movimiento de los felinos que los portaban. Sin estos sensores, hubiera sido necesario que diez o doce investigadores persiguieran a los gatos para recoger los datos.
Como era de esperar, en la mayoría de los casos, los gatos sin dueño se desplazaban por territorios más amplios que los gatos domésticos, y fueron más activos durante todo el año. Pero el tamaño del área de ronda de los callejeros sorprendió incluso a los investigadores. Uno de ellos, un varón de raza mixta, se desplazaba por una gigantesca zona de 547 hectáreas.
Como la mayoría de los gatos asilvestrados, este «llanero solitario» se movía por sitios urbanos y rurales, desde los jardines urbanos a los campos agrícolas y los bosques. «Que sepamos, ese gato en particular no obtenía alimentos de los seres humanos, pero de alguna manera sobrevivió por ahí en medio de los coyotes y zorros», afirma Jeff Horn, responsable de estudio. «Se cruzó todas las calles de su zona, semáforos y aparcamientos. Lo encontramos haciendo una madriguera durante un pequeño campo de béisbol durante un partido».
Los domésticos, más precavidos
Los gatos domésticos tuvieron un comportamiento mucho más precavido. La mayoría se daba paseos más cortos y tendía a quedarse cerca de casa. Su zona de recreo no llegaba a las dos hectáreas. «Sin embargo, algunos de los dueños se quedaron muy sorprendidos al saber que sus gatos se van tan lejos», señala Horn. «Eso es un montón de patios traseros».
No es un mal recorrido si se tiene en cuenta que los gatos domésticos pasan dormidos o con una actividad muy baja el 97% de su tiempo. Bastante vagos, solo dedicaron el 3% restante a actividades muy enérgicas, como correr o acechar a sus presas, mientras que los gatos sin dueño, porque tienen que buscarse la vida y alimentarse, se mantuvieron muy activos el 14% del tiempo. Su actividad fue especialmente notoria en invierno, cuando su cuerpo necesita más energía calórica para sobrevivir.
La mayoría de los gatos del estudio, incluso los salvajes, se mantuvo dentro de unos 300 metros en las cercanías de construcciones humanas. «Eso demuestra que a pesar de que estén asilvestrados, todavía tienen un nivel de dependencia de nosotros», afirma Nohra Mateus-Pinilla, experta en vida salvaje.
Peleas y enfermedades
Pero la vida conjunta entre gatos salvajes y domésticos no es fácil, y se producen conflictos entre ellos, incluido el intento de expulsión de una mascota de su propio patio trasero. De hecho, los investigadores saben que una de las principales causas de muerte gatuna son, precisamente y además de las enfermedades, otros colegas con bigotes.
Los gatos también pueden contraer enfermedades de los gatos silvestres, llevárselas a casa e incluso infectar a sus dueños. El parásito Toxoplasma gondii, que puede causar problemas neurológicos, reproductivos y respiratorios incluso en los humanos, es uno de los principales problemas, además de la rabia, la fiebre por arañazo de gato, la leucemia felina y el virus de la inmunodeficiencia felina. La vacunación de gatos domésticos reduce el peligro, pero no elimina la amenaza de transmisión de enfermedades.